Promotoras Inmobiliarias y Constructoras: una fuga de cerebros anunciada.

Expertos dicen que medio centenar de promotoras y constructoras han trasladado proyectos a otras provincias porque allí la demanda es más fuerte.

Medio centenar de promotoras inmobiliarias y constructoras han trasladado sus proyectos de Málaga a otras zonas costeras como Almería, Cádiz o Murcia. Un estudio del Instituto de Práctica Empresarial (IPE), presentado ayer, cuantifica esa huida en 3.000 viviendas en el pasado año, lo que vendría a justificar, entre otros factores, una caída de casi el 7 por ciento en el número de inmuebles visados en la provincia.

La explicación de esta emigración empresarial es sencilla. Más de la mitad de las viviendas que se construyen en Málaga son compradas por residentes foráneos (españoles o extranjeros). Hasta ahora, ese fenómeno ha disparado al sector en la provincia. Pero todo acaba. El precio de la vivienda ha crecido tanto que la demanda –incluida la extranjera– ya no puede absorber esos incrementos y prefiere trasladarse a otros lugares más baratos.

Las promotoras han aprovechado los fuertes beneficios obtenidos en la Costa del Sol para lanzar nuevos complejos residenciales en otras zonas costeras menos desarrolladas. Los datos así lo avalan. En Cádiz el número de viviendas visadas ha crecido un 20 por ciento en 2005 y en Almería el alza ha sido del 14 por ciento. La tendencia para 2006 será similar. En Málaga, hay numerosas promociones con un precio medio de 300.000 euros y, por ejemplo, en Almería el coste de un piso gira en torno a 220.000 euros. “A un irlandés o un inglés le da lo mismo vivir en Málaga que en Almería porque el clima es el mismo, por lo que si se ahorra 80.000 euros se va sin ningún problema”, explicó José Antonio Pérez, director del Área de Investigación del IPE y coordinador del estudio.

La proximidad de un aeropuerto internacional como el de Málaga hace el resto. En sentido contrario, Pérez señaló que Huelva también está atrayendo proyectos aunque no tiene cerca un aeropuerto de gran tamaño.

La saturación urbanística y de precios de la costa occidental intenta ser compensada por el litoral oriental con Vélez-Málaga como principal referencia. Sin embargo Pérez apuntó que a esta zona “le falta velocidad frente al dinamismo almeriense y levantino”. La falta de infraestructuras en la costa oriental tampoco favorece un mayor impulso.

El informe de IPE arroja otras conclusiones a tener en cuenta. Una de ellas es que, según Pérez, los inmuebles que actualmente tienen un valor de mercado de 300.000 euros o más no van a incrementar sus precios. Han tocado techo. En el resto de casos –por debajo de 300.000 euros– la subida dependerá de la evolución de los tipos de interés. Según una prospectiva hecha por el IPE, en el hipotético caso de que el interés subiera del 2,75 actual al 4,75 por ciento sería necesario firmar una hipoteca a 100 años para pagar lo mismo que se abona ahora a 30 años vista. Parece una barbaridad (ninguna entidad de crédito española ofrece actualmente esa posibilidad), aunque cabe señalar que en Francia ya se pueden suscribir hipotecas a 125 años.

Mientras tanto, el IPE prevé que en 2006 los malagueños firmen hipotecas por valor de 15.000 millones de euros, una cifra histórica. Y eso pese a que, según su estimación, el número de viviendas visadas caerá un 6 por ciento este ejercicio.