La inversión de futuro de Desarrollos Industriales Prado Marina

La ejecución de estas tres fases es considerada por Desarrollos Industriales Prado Marina como una inversión de futuro ya que se tiene claro que la demanda de suelo industrial no es tanta como para acaparar los más de 800.000 metros cuadrados que se quieren sacar al mercado al precio más competitivo posible, intentando solo cubrir los costes.

Como ejemplo, el Polígono Industrial Allendeduero, que ha gestionado el Sepe. Con más de 2,7 millones de metros cuadrados brutos, se ha ido ejecutando en cinco fases sucesivas a lo largo de sus más de 40 años de historia. De ellos, en las dos últimas fases se han sacado al mercado algo más de 80 hectáreas que todavía no se han vendido por completo.

Una amplia superficie que «habrá que vender»

Los responsables de Desarrollos Industriales Prado Marina son conscientes de que la industria arandina no será capaz de absorber la enorme cantidad de superficie industrial que se liberará. Precisamente por ello, sus planes son claros. «No podemos hacer un polígono y quedarnos aquí. Hay que salir a venderlo fuera y ponerlo atractivo», reconoce Ignacio de la Calle.

Una vez ultimados los trámites necesarios para iniciar la urbanización, la idea que se tiene es empezar de manera inmediata a trabajar en la captación de inversores y la posible llegada de nuevas industrias a la localidad. Su primer punto de referencia es claro, Madrid, y los argumentos que se emplearán para intentar atraerlos se resumen en uno; la estratégica situación de Aranda de Duero, en el centro de la mitad norte peninsular y atravesada por las dos principales vías de comunicación que vertebran la misma, la N-I y la futura A-11. «Queda el tema del ferrocarril porque toda la industria pesada está pensada para que tenga acceso a la línea férrea», explicó el representante de Gerardo de la Calle.

En su empeño les gustaría seguir contando con la colaboración de la Fundación Michelin Desarrollo. Sin embargo, esto parece complicado ya que este organismo ya ha cumplido prácticamente por completo los objetivos que se marcó en su constitución y agotado los fondos con que se le dotó.